the pilot

Rutas de senderismo: Alpes Australianos

3 cimas en 2 dias en lo más alto de Australia.

Entre los estados de Victoria y New South Wales se encuentran los Alpes Australianos. Una zona de montaña vasta y protegida. Hogar de las montañas más altas de este país, entre ellas el monte Kosciusko con 2,228Mts. sobre el nivel del mar, el más alto de todos.

Para finalizar el año siempre trato de hacerlo con un gran gesto, o una gran despedida; y qué mejor que un reto de 5 días en una zona de montaña con gran dificultad de subida.

Y es que el parque nacional Kosciuszko tiene una peculiaridad: la ausencia de rutas o senderos sumada a una densa vegetación.

A 6 horas de camino de Melbourne nuestro primer campamento base se encuentra en Native Dog Flat, una zona de acampada en medio de una planicie entre montañas. Rodeado de riachuelos y preparado para recibir campistas que se adentran al parque.

Esta zona de acampada tiene una peculiaridad, y es que está dividida en dos zonas: Una para campistas regulares, y otra para campistas con caballos.riachuelo

Así como lo lees, esta zona está preparada con potreros y rediles para quienes gozan de pasear por la montaña a caballo y hacerse uno con su mejor amigo equino.

El plan es concentrarnos en este primer campamento base y pasar una noche de descanso antes del primer reto.

Una noche estrellada y tranquila nos ayuda a preparar las energías para levantarnos con el alba.

The Pilot.

Luego de levantar campamento, una caminata de 15 kilómetros nos espera hasta nuestro nuevo campamento en Cowombat Flat, o las planicies Cowombat.

El sendero, llamado Cowombat Trail es sinuoso, con múltiples subidas y bajadas, y por suerte es el mismo sendero que los vehículos de toda tracción de los guardaparques emplean para vigilar el parque.

La mayor dificultad aquí no es el terreno, sino el peso mismo de las mochilas las cuales contienen todas las provisiones de alimentos para el resto de la ruta.

Luego de unas 5 horas de caminata con breves paradas para el “morning tea” que no es más que una excusa para comer unos snacks y tomar un poco de aire, nos llevan a esta preciosa planicie en medio de las montañas.

Un refugio natural contra los elementos, Cowombat flat es simplemente una belleza. El verdor de los pastizales deja lejos el recuerdo de los incendios forestales que hace casi 17 años devastaron esta zona. La naturaleza ha recobrado el territorio perdido y ha repintado de verde las montañas proveyendo a la fauna local de refugio contra los elementos.

El clima de montaña, específicamente el clima de montaña alpino en Australia es cambiante. No solo el sol es más intenso por la altitud, sino que los vientos son cambiantes y pueden llegar a grandes velocidades. Las noches pueden llegar aún a menos de 10 grados en pleno verano, y por supuesto muy por debajo de ello, con nieve, en invierno.

En nuestro caso, el clima ha sido cambiante. Y aunque llegamos en medio de un sol radiante, apenas a unas horas el clima cambia dramáticamente para envolvernos en una niebla bastante densa.

Los Brumbies. La introducción de especies no endémicas y cómo afectan la cadena alimenticia.

brumbies

En un momento de la tarde, nos han visitado un grupo de caballos salvajes, un par de adultos con sus potros en formación cerrada y manteniendo su distancia de nuestro campamento.

Brumbies, es el término utilizado por los australianos para nombrar a los caballos salvajes que habitan la montaña. Estos animales son un ejemplo más de cómo la introducción de especies nativas afectan los ecosistemas y la cadena alimenticia.

Hace varias décadas atrás, un poco más de 70 caballos fueron liberados de una granja en la región, los cuales quedaron desatendidos al morir su dueño. Con el paso del tiempo, estos caballos se reprodujeron hasta un número que aún se está determinando, pero que pasa por encima de los 20,000 según estimaciones.

Al igual que los conejos, que no son nativos de Australia, y fueron introducidos por el hombre afectando la flora local. Los brumbies se consideran casi como una peste, a pesar de su belleza, por la forma y velocidad con la que acaban con las gramíneas que alimentan a otras especies locales.rabbits

El apetito de los caballos salvajes es inmenso y la velocidad con la que devoran el pasto y plantas no va a la par con el crecimiento natural de los mismos; de hecho, en medio de la planicie Victoria Parks y la Asociación de Ganaderos de la zona han establecido unas áreas de control circundadas con alambre para poder visualizar cómo deberían crecer las plantas de forma ininterrumpida sin la acción de los caballos. Los resultados son dramáticos, debo admitir.

Es un sentimiento contradictorio el admirar la belleza y resiliencia de estos animales en medio de estas condiciones, y saber el daño que causan al ambiente.

The Pilot. Primera cumbre.

Luego de una noche agradable precedida por una agradable noche de fogata de campamento. El alba nos despierta con el trinar de los miles de pájaros de la zona sumamente temprano.

Luego de un buen desayuno con avena y frutas deshidratadas, nos preparamos con las mochilas livianas para coronar el Pilot.

Estamos justo en el límite de dos estados, Victoria y New South Wales, y el Pilot queda del otro lado de la frontera, en New South Wales.

La ruta nos toma unas 5 horas de subida, siendo el principal obstáculo el terreno mismo, pues sólo una porción de la ruta lo podemos hacer por senderos claramente marcados, el resto debemos abrirnos paso directamente con el cuerpo y los brazos, y hasta con los bastones de senderismo entre la maleza.

Es una ruta que se hace más pedregosa a medida que nos acercamos a la cumbre, y el clima aún continúa con una neblina espesa. Sin embargo, la recompensa que la naturaleza nos brinda al coronar la cumbre, y elevarnos por encima de las nubes, es un día soleado y cálido. Lo suficiente para secar la ropa húmeda de sudor y condensación.

A nuestro alrededor solo se asoman algunas cumbres que destacan por encima de las nubes. Es hora del almuerzo y de tomar una siesta para reponer energías.

Es increíble notar que en el tope de esta montaña encontramos restos de excremento de caballo, y de nuevo experimento tanto admiración como preocupación por el daño ecológico que representan.

El camino de descenso es mucho más fácil, pues lo hacemos los riscos de la montaña desde donde aún se ven muchos árboles aún calcinados por aquellos incendios.

kosciusko

Cobberas #2 y Moscow Peak

Dos nuevas cumbres nos esperan hoy, así como la parte más dura de nuestro viaje. 19 kilómetros con las mochilas completas a cuesta!.

Nuestro nuevo campamento está del otro lado de Moscow Peak y a las faldas del Cobberas #1, hay que recoger todo y cargar con ello.

Este circuito de montaña se caracteriza por la completa ausencia de senderos, por su dificultad grado 4, y la imperiosa necesidad de condiciones físicas adecuadas para completarlo. Tener conocimientos de navegación, sea en el uso de GPS o compás y mapa es esencial.

Debo advertirles, que NO deben tomar esta ruta si no cuentan con equipo y sin conocimientos de navegación. No hay señal de teléfonos en muchos kilómetros, y la altura de la maleza no deja ver muchos puntos de referencia. Si pierdes, o sufres un accidente, no hay forma de pedir auxilio sino a muchas horas de distancia, no por ello le llaman “the wilderness”.

La ruta es bastante lenta. La maleza y arbustos han crecido de nuevo cerrando el paso, y solo ocasionales senderos dejados por los caballos en su paso, alivian un poco el paso.

Esta es una zona de serpientes, por lo que es necesario caminar con cuidado mirando el suelo donde se pisa.

Así mismo, hay muchos hoyos de madrigueras dejados por los conejos silvestres, los cuales presentan una trampa natural para quien pise sin mirar cuidadosamente. El riesgo de un esguince de tobillo es real, y la atención médica aquí es impensable.

Como siempre, da tranquilidad tener un botiquín de primeros auxilios, con vendas e incluso con algunos medicamentos para aliviar el dolor, o practicar un torniquete en caso de mordedura de serpiente.

La ruta continúa con muchos obstáculos por horas. A medida que nos acercamos a la cumbre del Cobberas #2, aumenta la cantidad de rocas y el tamaño de las mismas; mientras que la maleza desaparece.

La cima está a nuestro alcance, y después de soltar las mochilas, los últimos 10 metros a la cumbre están entre peñones.

La vista es simplemente increíble. 360 grados de verde y montañas. No hay una carretera a la vista, ni un poblado, simplemente un mar verde nos rodea a donde quiera que miremos.

El sol nos ha regalado un poco de calor, y la brisa un poco de fresco y aire puro a los pulmones. La sensación de paz es el premio al llegar aquí. Lo otro es la fragancia de las flores. Olores a jazmín, menta y otras flores son un aliciente al cansancio, es como hacer aromaterapia en medio del bosque!

orquideas

Moscow peak.

Luego de esta primera sensación de triunfo, nos cargamos las mochilas a la espalda de nuevo, pues aún nos queda un buen trecho para poder llegar a la zona de campamento a las faldas del Cobberas #1; y todavía nos queda un pequeño obstáculo en medio: el Moscow peak.

Por suerte, aunque el descenso del primer pico de hoy nos da un poco de aliento, la ruta nos lleva por la cordillera en una sinuosa ruta con moderadas subidas y bajadas; sin embargo, ya a las faldas del Moscow, la empinada subida realmente agota las piernas, especialmente cargando toda la mochila con una tienda de campamento aún húmeda.

Un par de subidas sumamente empinadas entre grandes peñascos nos agotan, por lo que debemos hacer un par de paradas para tomar agua.

En lo personal, he estado sudando mucho, y la deshidratación me hace acabar mis reservas de agua antes de tiempo. Gracias a un par de compañeros que comparten un poco de agua excedente, evitar la deshidratación y los calambres que esta ocasiona.

Casi al llegar a la cumbre, un par de piedras a escalar hacen que force un poco las piernas y siento un poco de dolor en la entrepierna. Es posible que un ligamento se haya estirado un poco más de la cuenta.

De allí que decida bajar un poco el paso y tomarlo un poco más suave.

Al llegar casi a la cumbre del Moscow, decido quedarme unos metros abajo, mientras los demás del grupo sueltan las mochilas para ir a tomar fotos en lo más alto de la cumbre.

Ya de bajada, hemos debido parar y revisar unas cuantas veces el mapa y la brújula para hallar el camino hacia el campamento.

En un momento dado debemos sortear un desfiladero por un pasadizo de piedras. Abajo, más rocas, y en la espalda, la mochila completa. Ciertamente esto le añade un poco de adrenalina a la excursión.

Campamento #3

Llegamos al fin a una nueva planicie. Los restos de un par de fogatas nos indican que otros campistas han pasado por aquí en algún momento por esta zona.

Lo primero es montar las tiendas, lo segundo; buscar una fuente de agua.

Después de un rato caminando montaña abajo encontramos algunos pequeños hilos de agua, pero los mismos no se ven potables pues los caballos han pisado y convertido la zona en un barrial completo.fog

A lo lejos, tomando sol, uno de nuestros compañeros divisa un par de culebras. Lo cual nos recuerda lo peligroso que es caminar descuidado, y lo útil que es utilizar gaitors en las piernas para protegerse un poco contra una mordedura sorpresa.

Luego de encontrar una fuente de agua un poco más limpia, cargamos toda el agua posible para evitar tener que volver a bajar. Algunos de los compañeros deciden tomar el agua como la filtra la naturaleza, otros le ponen un par de tabletas purificadoras.

La noche cae tarde en primavera y verano en Australia, casi a las 9 pm. por lo que nos agrupamos en torno a una fogata cada uno con su cena para cenar juntos y conversar.

La neblina desciende de nuevo sobre nosotros, tanto que ni la luna llena pasa por ella. Es una noche húmeda y bien fría, probablemente unos 8 grados centígrados.

A la mañana siguiente los compañeros deciden partir a las 7.30 am hacia el Cobberas #1 y el Middle Peak que está junto a él.

Mi molestia en la entrepierna me dió una mala noche y he tomado una decisión aún en contra de mi ego; permanecer en el campamento y evitar una lesión. Después de todo no hay atención médica cercana, y no debo arriesgarme.

Y es que en este tipo de situaciones el juicio es lo más importante. Debes conocer tu cuerpo y saber cuando decir NO. Ya habrán otras oportunidades y muchos otros retos. De hecho, en agenda en 15 días hay otra excursión a la montaña Bluff.

El descanso fue bien merecido, el descanso ha surtido efecto y las piernas están fuertes de nuevo. El dolor casi ha desaparecido.

Al llegar los compañeros, recogimos campamento y empezamos el descenso. Aún nos quedan de 4 a 5 kilómetros de bajada entre piedras y maleza; y puedo notar el agotamiento de algunos de los miembros del grupo que resbalan y tropiezan con más frecuencia de lo normal. Levantar los pies por encima de las ramas del piso, raíces y subir entre piedras es claramente más pesado para ellos.

Para mí ha sido una experiencia increíble. Cansado pero relajado, ver mi coche a lo lejos es un sentimiento de logro. Casi abrazo mi vehículo donde he dejado un par de provisiones reservadas y ropa limpia, entre ellas una naranja que ha causado envidia entre mis compañeros...pero es mía...solamente mía!

6 horas de carretera de vuelta con una parada por combustible y una hamburguesa en Brimsdale se hacen rápidas. Sobretodo con la idea de llegar a una ducha de agua caliente y poner a lavar mi ropa, la cual realmente apesta después de tanto sudor y días arriba.

Hasta la próxima….eduardo cabrera



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